¿Un tratamiento que no sea invasivo y ofrezca resultados reales y duradero? Por supuesto, que existen, y se llama tratamiento Indiba.
Al contrario de otros tratamientos, los resultados son superficiales, la tecnología usada es por radiofrecuencia monopolar constante, una técnica con la que se activa el metabolismo celular desde el interior de la piel.
Seguramente ya te hayan hablado de él, y habrás comprobado que es bastante popular. Pero, ¿qué es lo que lo hace tan especial? ¿Realmente es tan beneficioso para la salud? Permítenos que te expliquemos todo lo que debes saber sobre el tratamiento Indiba, ¡y como beneficiará a tu salud!
Lo que conocemos como Indiba es un sistema de radiofrecuencia monopolar capicitiva-resistiva, a través del que se utiliza una corriente eléctrica de alta frecuencia, que viaja a través del cuerpo mediante electrodos, generando un aumento de la temperatura controlado desde el interior de los tejidos.
En otros tratamientos se utiliza una radiofrecuencia con el objetivo de calentar la piel, mientras que en los tratamientos Indiba se usa una frecuencia de 448 kHz. Y no, no es una cifra aleatoria, sino que se trata de la frecuencia necesaria para movilizar los iones a través de la membrana celular.
Con esto, se producen tres efectos:
Lo que se conoce como bioestimulación, con la que se activa el metabolismo celular, lo que sirve para reducir edemas o inflamaciones en fases tempranas.
Aplicando un calor suave se consigue dilatar los vasos sanguíneos, aumentando el flujo de oxígeno y nutrientes, preparando el tejido para su regeneración.
Este se realiza con un calor intenso que tiene como objetivo descomponer los depósitos de grasa, lo que se conoce como lipólisis, forzando la creación de nuevo colágeno y elastina.
Se trata de un proceso placentero y no invasivo, en el que el profesional desliza unos electrodos metálicos sobre la zona que debe tratar aplicando un gel conductor.
Durante la sesión, sientes un masaje cálido y relajante, sin pinchazos ni dolor y, sobre todo, que al terminar no necesita tiempo de recuperación. Cuando termines con la sesión puedes irte a trabajar sin problemas.
Aunque se lo conozca popularmente como “tratamiento Indiba”, lo cierto es que existen varios tipos, cada uno para una parte del cuerpo con un objetivo distinto. ¿Qué te parece si los vemos uno a uno?
Sin lugar a duda, el más demanda y popular, ya que está pensado para conseguir el mismo resultado que un lifting, pero sin necesidad de pasar por quirófano.
Este tratamiento se usa para combatir la flacidez del rostro, suavizar arrugas de expresión y redefinir el óvalo fácil que se va perdiendo según envejecemos. Además, también puede ser muy útil para reducir las bolsas en los ojos y las ojeras, pues tiene un efecto de drenaje linfático.
El segundo tratamiento de Indiba más demandado, con el que se trata la grasa localizada al mismo tiempo que la flacidez, algo que no se consigue con dietas ni ejercicio.
Es muy útil para zonas como el abdomen, glúteos, muslos y brazos, enfocándose en la eliminación de los depósitos de grasa y reafirmando los tejidos que han perdido tono, ya sea por los cambios de peso o por el paso del tiempo.
Tras el embarazo el cuerpo femenino debe recuperarse de unos cambios estructurales drásticos que necesitan una “ayuda” extra para volver a su estado íntimo, para lo que se puede usar la radiofrecuencia Indiba.
Este tratamiento se centra en la recuperación del suelo pélvico y en la pared abdominal, ayudando a tratar la diástasis de rectos, la cicatrización de cesáreas o desgarros, así como a recuperar la sensibilidad y elasticidad de la zona íntima.
El tratamiento de Indiba capilar es el menos conocido, pero de los más eficaces para tratar la caída de cabello y la falta de densidad, atacando, literalmente, la raíz del problema.
Este tratamiento tiene como objetivo frenar la caída del cabello, fortaleciendo el pelo fino. También se usa para preparar el cuero cabelludo antes y después de microinjertos capilares, para asegurar que el folículo agarre con éxito.
De hecho, sí que se puede y se conoce como Indiba Activ.
A diferencia del resto de métodos que hemos mencionado, este se centra en el trato de las lesiones y en la rehabilitación, usándose en las fases agudas de la lesión en las que el calor tradicional y los masajes manuales no pueden aplicarse.
Indiba es eficaz en prácticamente cualquier problema del sistema musculoesquelético, ya sea una lesión reciente o un dolor que se ha vuelto crónico:
Este tratamiento actúa a nivel celular para acortar los tiempos de baja o inactividad, produciendo:
Durante el tratamiento se aumenta el riego sanguíneo y la temperatura interna, por lo que el metabolismo celular se dispara. Esto se traduce en que el cuerpo fabrica tejido nuevo más rápido y de forma eficiente, lo que supone una recuperación más rápida.
Es cierto que este tratamiento tiene muchísimos beneficios bien aplicado, pero hay un pequeño grupo de la población que deben evitarlo como: