Cuando empezamos a preocuparnos por el cuidado de la piel surgen diversas dudas, como por ejemplo si es necesario tener un producto específico para los ojos o vale con usar un hidratante.
Por si no lo sabías, la piel que rodea nuestros ojos es hasta cinco veces más fina que la del resto de la cara, careciendo de glándulas sebáceas (razón por la que se seca tanto) y está en constante movimiento por los parpadeos que realizamos a lo largo del día (siendo más de 10.000 veces).
Nuestro consejo: No pienses que comprar un contorno de ojos es un capricho para verte bien, sino una inversión por la salud de tu piel. Esta zona es la primera que muestra signos de cansancio, estrés y los primeros signos del paso del tiempo. ¿Sigues con dudas si deberías comprar un producto en concreto para esta zona? Permítenos explicarte para qué sirve el contorno de ojos y todo lo que debes saber sobre este producto.
Se trata de un cosmético formulado específicamente para tratar la zona del hueso orbital. Su composición química es distinta a la de una crema facial convencional por tres razones principales:
Del mismo modo que todos los contornos de ojos no son iguales, tampoco lo es la piel de tu rostro. En otras palabras, no puedes usar el mismo que utilice una amiga, una compañera de trabajo o alguien de la familia, ya que esta zona de tu cuerpo necesita un producto específico.
Por esta razón es por la que existen tantos tipos diferentes de contornos de ojo, pensado para cada tipo de piel y situación.
La falta de hidratación en esta zona se traduce inmediatamente en “patas de gallo” o pequeñas líneas de deshidratación. Por lo que un buen contorno aporta esa humedad que la piel no puede generar por sí misma, manteniendo la elasticidad y evitando que las arrugas se instalen de forma permanente.
Aquí es donde entran ingredientes estrella como la Vitamina C. Este antioxidante ayuda a neutralizar la pigmentación oscura y a iluminar la zona. Si tu ojera es marrón, por exceso de melanina, el contorno servirá para aclarar el tono; si es morada (vascular), ayudará a mejorar la microcirculación.
¿Te has levantado alguna vez con los ojos como si hubieras dormido dos horas? Para eso sirve el contorno con ingredientes descongestionantes como la cafeína. Su función es drenar el líquido acumulado y desinflamar la zona, devolviendo el volumen normal a la mirada en cuestión de minutos.
La zona de los ojos es la que más sufre por la contaminación y los rayos UV. Los contornos ricos en antioxidantes crean una capa protectora que combate los radicales libres, evitando el envejecimiento prematuro y el daño celular causado por el sol y la luz azul de las pantallas.
Con el tiempo, el párpado tiende a caer. Los contornos específicos para la edad incluyen péptidos o activos que estimulan la creación de colágeno, ayudando a que la piel se mantenga “en su sitio” y con un aspecto más terso.
Para que surta efecto, es muy importante adoptar una buena rutina y, sobre todo, saber aplicarlo como es debido. Si lo haces con demasiada fuerza, puedes incluso favorecer la aparición de arrugas.
¡En ambos momentos!
En las rutinas de limpieza facial hay una regla de oro: Se aplica siempre lo más ligero primero y lo más denso después. Generalmente, el orden correcto es: Limpieza > Serum facial > Contorno de ojos > Crema hidratante. Al aplicar el contorno antes de la crema facial, aseguras que los activos específicos lleguen directamente a la piel sin barreras.
En realidad es bastante más sencillo de lo que te imaginas, solo debes seguir estos pasos:
1 – Usa el dedo anular, ya que es el menos fuerza tiene de la mano.
2 – Toma una pequeña cantidad del contorno de ojos, más o menos del tamaño de un grano de arroz.
3 – Utilizamos la técnica tapping, que consiste aplicar el producto dando pequeños toques debajo del ojo y en el parpado. Solo toques, nunca arrastres la piel.
Se aconseja hacerlo desde el interior, cerca de la zona lagrimal, hacía el exterior, ya que eso favorece le drenaje linfático.
Sí, pero con matices.
El retinol es el ingrediente rey contra las arrugas, pero puede ser irritante. Nunca uses tu crema de retinol de la cara en los ojos. Debes comprar un contorno de ojos que ya contenga retinol formulado específicamente para esa zona, con una concentración controlada y activos calmantes.
Sirve, pero hay que ser realistas. Si tus ojeras son genéticas o profundas (por estructura ósea), el contorno mejorará la textura y el color, pero no las hará desaparecer por completo.
Sin embargo, para las ojeras causadas por cansancio, mala circulación o pigmentación solar, los resultados son espectaculares si eres constante.
A la hora de elegir, no te dejes llevar solo por el envase. Fíjate en qué necesita tu mirada en este momento de tu vida. Aquí te doy las claves de qué buscar según tu objetivo:
Si estás buscando un producto que tenga estos efectos, te aconsejamos los productos que sean ricos en vitamina C y cafeína.
La Vitamina C aporta esa luz inmediata y combate la oxidación, mientras que la cafeína “despierta” la mirada. Es la combinación ganadora para quienes empiezan a notar la mirada apagada o tienen un ritmo de vida ajetreado.
En estos casos, busca máscaras de tejido específicas para ojos. Al estar en contacto prolongado con la piel, fuerzan la absorción de hidratantes y refrescan la zona al instante. Son ideales para antes de un evento o después de un viaje largo.
Ante este problema necesitas fórmulas con activos descongestionantes y antioxidantes potentes. Así que busca contornos de ojos que incluyan ingredientes como el extracto de té verde, la árnica o el ácido hialurónico de bajo peso molecular.
Estos componentes trabajan en la estructura de la piel para desinflamar y aclarar el tono oscuro de forma progresiva.
Prioriza el contorno de ojos con péptidos, retinol específico para ojos o ceramidas. Estos ingredientes ayudan a “rellenar” la piel desde dentro y a fortalecer la barrera cutánea, que se vuelve más fina con el paso de los años.