Durante el embarazo y el parto, el cuerpo de la mujer experimenta múltiples cambios anatómicos y fisiológicos, necesitando tiempo de adaptación para sanar, especialmente en zonas tan delicadas como el abdomen y el suelo pélvico.
En Edermium sabemos muy bien que no todas pueden esperar, y por eso ofrecemos nuestro tratamiento Indiba Postparto en nuestro centro de estética en Álava: Una solución avanzada, segura y no invasiva para ayudarte a recuperar tu fuerza, la confianza en tu cuerpo y, sobre todo, tu bienestar.
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Situados en Llodio, a pocos minutos de Bilbao y del Valle de Ayala, atendemos habitualmente a mujeres de toda Álava y Vizcaya que buscan una recuperación postparto segura y efectiva, trabajando con la tecnología líder en radiofrecuencia para acelerar la regeneración de los tejidos, aliviar molestias y tratar alteraciones comunes como la diástasis abdominal, la flacidez o las cicatrices.
La tecnología Indiba ofrece múltiples beneficios gracias a su capacidad para estimular el metabolismo celular y mejorar la circulación sanguínea y linfática.
Entre los más destacados se encuentran:
INDIBA es la marca líder mundial en tratamientos de radiofrecuencia, que funciona emitiendo una corriente térmica y sub-térmica que penetra en los tejidos profundos.
Esto provoca una bioestimulación que favorece la creación natural de nuevas fibras de colágeno y elastina. Al nutrir las células desde el interior y aumentar la circulación de la zona tratada, el cuerpo acelera sus propios procesos de curación y regeneración, lo que lo convierte en un aliado perfecto para la delicada fase del postparto.
La lactancia no impide necesariamente realizar un tratamiento INDIBA postparto, especialmente cuando trabajamos zonas como el abdomen, las piernas o una cicatriz ya cerrada. Aun así, antes de comenzar tendremos en cuenta cuánto tiempo ha pasado desde el parto, cómo está evolucionando tu recuperación y si ha existido alguna complicación.
También necesitaremos conocer la zona que quieres tratar y los productos que se utilizarán durante la sesión. No aplicaremos el tratamiento sobre el pecho si existe mastitis, dolor, inflamación o cualquier otra alteración que necesite valoración médica.
Cada posparto es diferente, por lo que adaptaremos la intensidad y el protocolo a tu situación. Si tu matrona, ginecólogo o fisioterapeuta te ha dado alguna indicación específica, es importante que nos la comuniques durante la primera visita.
INDIBA postparto no se utiliza únicamente después de una cesárea. Aunque no haya una cicatriz abdominal, el embarazo y el parto vaginal también pueden dejar inflamación, sensación de pesadez, debilidad abdominal, flacidez y molestias en la zona pélvica.
En estos casos, el tratamiento puede orientarse a favorecer la recuperación de los tejidos, mejorar la circulación y trabajar la calidad de la piel del abdomen. La pauta dependerá de las sensaciones que tengas y del estado real de la musculatura y el tejido.
Cuando exista pérdida de orina, sensación de peso vaginal, dolor durante las relaciones o molestias persistentes, será importante realizar además una valoración con una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico. No debemos normalizar estos síntomas ni tratarlos únicamente desde un punto de vista estético.
INDIBA puede complementar la recuperación, pero no sustituye el trabajo activo de la musculatura ni una rehabilitación pautada por una fisioterapeuta especializada.
La radiofrecuencia puede utilizarse como apoyo para mejorar el estado de los tejidos, aliviar molestias y facilitar determinadas fases del proceso. Sin embargo, recuperar la fuerza y la coordinación del abdomen y del suelo pélvico suele requerir ejercicios adaptados y una progresión adecuada.
Lo más importante es no empezar por tu cuenta con abdominales intensos o rutinas genéricas después del parto. Si existe diástasis, dolor, incontinencia o debilidad del suelo pélvico, conviene valorar primero qué ejercicios son apropiados y cómo combinar el tratamiento con ellos. De esta forma, trabajaremos la recuperación desde diferentes frentes sin confiar todo el resultado a una única técnica.
Por norma general, el tratamiento Indiba postparto suele iniciarse una vez superada la fase de cuarentena, es decir, a partir de las 6 semanas después de dar a luz.
Claro que cada cuerpo es distinto, ya que cada madre necesita su tiempo de recuperación una vez que haya dado a luz. Si tienes cualquier duda sobre el tratamiento o quieres saber si te podrías someter ya a él, pide cita en nuestro centro, y te haremos una valoración para asegurarnos que el cuerpo esté preparado.
Sí, de hecho, es uno de los tratamientos más recomendados para la recuperación de cesáreas, episiotomías o desgarros.
Sin embargo, un dato muy importante: Si has dado a luz por cesárea, debes esperar entre 6 y 8 semanas para garantizar que la incisión está completamente cerrada y no hay riesgo de infección. Con nuestro tratamiento Indiba postparto en Llodio ayudamos a mujeres de Álava y Vizcaya a reducir las adherencias (esa incómoda sensación de tirantez), aliviar el dolor, regenerar el tejido dañado y mejorar enormemente la elasticidad y la estética de la cicatriz.
La diástasis abdominal, que es la separación de los músculos rectos del abdomen, provoca un vientre abultado, debilidad en el core y, a veces, problemas de postura.
Con nuestro tratamiento postparto Indiba estimulamos la regeneración del tejido conectivo dañado, facilitando que esa separación se cierre de manera progresiva y restaurando la funcionalidad, la firmeza y el tono de la faja abdominal.
Puedes estar totalmente tranquila: el tratamiento es completamente indoloro y muy relajante. La sensación principal que notarás es un calor agradable en la zona tratada.
La intensidad de esta temperatura se ajusta siempre a tu tolerancia y al objetivo del tratamiento; por ejemplo, puede ser un calor más intenso si estamos trabajando la reducción de grasa en el abdomen, o muy suave y sutil si estamos tratando la musculatura del suelo pélvico.
El procedimiento es muy sencillo:
1 – Colocamos una pequeña placa fija en una zona estratégica, generalmente en la zona glútea o la espalda, para cerrar el circuito de radiofrecuencia, y aplicamos una crema conductora específica sobre la piel.
2 – Deslizamos un cabezal móvil sobre el abdomen o la zona a tratar.
3 – Dependiendo de tus necesidades, la aplicación de Indiba se suele combinar con terapia manual, como un masaje en la zona a cicatrizar o ejercicios activos para el abdomen y el suelo pélvico, maximizando así los resultados.
Esto depende mucho del cuerpo de cada cliente. Por norma general, suelen ser entre 10 y 15 sesiones para conseguir una recuperación óptima y duradera, pero podemos hacerte una valoración inicial en la primera visita y darte una estimación.
Una de las grandes ventajas de Indiba es que notarás cambios desde el primer día. Inmediatamente después de la primera sesión, es común sentir un gran alivio, una reducción de la inflamación, una piel más tersa y una sensación de ligereza.
No obstante, el colágeno y la elastina necesitan su tiempo para formarse, por lo que para consolidar los resultados estéticos y funcionales (como el cierre de la diástasis o la reducción de cicatrices) se requiere continuidad y completar el bono de sesiones pautado.
Es tan sencillo como ponerte en contacto con nosotros a través del botón que encontrarás en esta página para reservar tu primera cita o contactarnos llamando al 655 621 606.